¡BUENOS DÍAS, CARLINDA!
Hay días en los que todo va genial. Y hay otros en los que nuestra cabeza parece tener 47 pestañas abiertas a la vez: Una preocupación. Un problema con alguien. Los estudios. Una decisión que no sabemos cómo tomar. Algo que nos da miedo contar. O simplemente esa sensación de «no sé muy bien qué me pasa, pero no estoy bien».
Y muchas veces nos lo guardamos.
Pensamos que ya se pasará, que no es para tanto, que nadie nos va a entender o que tenemos que solucionarlo solos o solas. Pero guardar silencio cuando algo nos preocupa no suele hacer que el problema desaparezca. A veces ocurre justo lo contrario: en nuestra cabeza se hace cada vez más grande.
Por eso hoy queremos recordaros que en el instituto existe un lugar al que podéis acudir:
EL DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN
Lo encontraréis en la planta de arriba del instituto. Lo formamos Bárbara que es la orientadora y Eli, María y Raquel que son profes de PT e Inma que es nuestra maravillosa monitora que nos ayuda a cuidar como se merece a todo el alumnado con alguna diversidad funcional.
Y queremos que sepáis algo desde el principio:
Orientación es un espacio seguro.
Un lugar donde podéis venir a hablar, preguntar, pedir ayuda, buscar soluciones o simplemente contar cómo estáis. No hace falta tener «un problemón» para venir. No hace falta esperar a estar fatal.
Y tampoco hace falta saber explicar perfectamente qué os pasa. A veces se puede empezar simplemente diciendo: «Necesito hablar con alguien». Y a partir de ahí, empezamos.
1. CUANDO ALGO TE SUPERA
Hay momentos en los que podemos sentirnos tristes, con agobio, enfado, en soledad, con nervios o preocupación. Puede que haya problemas en casa, con los amigos/as, con nuestra pareja o con nosotros/as mismos/as. Puede que sintamos ansiedad, estrés o que sencillamente llevemos unos días en los que todo pesa un poquito más.
En Orientación podéis encontrar un lugar donde contar lo que os pasa sin sentiros juzgados y pensar juntos qué podemos hacer. Porque pedir ayuda no significa que no puedas con las cosas. Significa entender que no tienes por qué poder con todo tú solo o tú sola.
2. ¿Y QUÉ HAGO CON MI VIDA cuando acabe la ESO?
Tranquilidad. No hace falta tener la respuesta hoy.
ESO, Bachillerato, Formación Profesional, universidad, ciclos, profesiones que conoces, otras que ni siquiera sabes que existen... Elegir qué estudiar, donde trabajar y qué camino seguir puede convertirse en un auténtico lío.
Y aparecen las preguntas:
¿Qué se me da bien? ¿Qué me gusta realmente? ¿Bachillerato o FP? ¿Qué modalidad elijo? ¿Qué necesito para estudiar eso que me interesa? ¿Y si me equivoco? ¿Y si todavía no tengo ni idea de qué quiero hacer?
Para todo eso también estamos.
Podemos ayudaros a conocer las distintas opciones, buscar información, descubrir vuestros intereses y capacidades y pensar qué alternativas pueden encajar con vosotros. No vamos a decidir vuestro futuro por vosotros —esa parte os toca—, pero sí podemos ayudaros a tener un buen mapa antes de elegir el camino.
Y, por cierto, no saber todavía qué quieres hacer en el futuro es mucho más normal de lo que parece.
3. CUANDO HAY PROBLEMAS CON OTRAS PERSONAS
Convivimos muchas horas cada día y a veces surgen conflictos.
Malentendidos, discusiones, amistades que se complican, bromas que dejan de tener gracia, problemas en redes sociales, sentir que alguien nos está haciendo daño o ver que se lo están haciendo a otra persona.
Si algo está ocurriendo contigo o con algún compañero o compañera, no tienes que quedarte callado ni callada.
Podemos escucharos, ayudaros a entender qué está pasando y buscar juntos la mejor manera de afrontarlo.
Y si lo que te preocupa le está ocurriendo a otra persona, también puedes y debes venir.
Cuidar al otro también es no mirar hacia otro lado.
4. EN CARLINDA TODOS Y TODAS SOMOS PARTE DEL EQUIPO
Hay otra cosa importante que queremos que conozcáis.
En la planta de abajo tenemos un aula específica, a la que asisten compañeros y compañeras que necesitan determinados apoyos debido a su diversidad funcional.
Pero que tengan un aula específica no significa que vivan en un instituto diferente. Son compañeros y compañeras del Carlinda exactamente igual que tú.
Los encontraréis por los pasillos, en actividades, en el recreo y compartiendo distintos momentos de la vida del centro.
Y aquí vuelve a aparecer nuestro lema:
ME CUIDO, TE CUIDO, NOS CUIDAMOS.
Cuidar también significa acoger, incluir y respetar.
Saludar. Compartir. Tener paciencia si alguien necesita más tiempo. Ayudar cuando sea necesario sin tratar a nadie como si no pudiera hacer las cosas por sí mismo. Contar con ellos y ellas en las actividades y, sobre todo, entender algo fundamental: no todos somos iguales ni necesitamos las mismas cosas para estar bien.
La diversidad forma parte de nuestro instituto. Quizá alguna vez tengas una duda, no sepas cómo actuar ante una situación o quieras saber cómo puedes ayudar.
Pregunta.
No pasa absolutamente nada por no saber. Puedes hablar con cualquiera de nosotras y, especialmente, Raquel puede orientarte y ayudarte en todo lo relacionado con el aula específica y con la atención a este alumnado.
Porque incluir no consiste simplemente en decir que todos tenemos un sitio. Consiste en conseguir que todos sintamos que ese sitio también es nuestro.
5. Y NO, NO HACE FALTA QUE PASE ALGO MALO
Esto también queremos dejarlo muy claro.
A Orientación no se viene solamente cuando hay problemas.
También podéis entrar para contarnos que aquel examen que parecía imposible salió genial. Que por fin habéis conseguido organizaros. Que habéis arreglado las cosas con alguien. Que habéis decidido qué queréis estudiar. Que habéis conseguido algo que os parecía muy difícil.
O simplemente para decir: «Estoy bien».
Porque nos gusta acompañaros cuando las cosas se complican, pero también nos encanta compartir con vosotros cuando las cosas van bien.
AQUÍ ESTAMOS
Este curso estamos hablando mucho de una idea:
ME CUIDO, TE CUIDO, NOS CUIDAMOS.
Pues el Departamento de Orientación también forma parte de ese «nos cuidamos».
No tenemos una varita mágica.
No tenemos todas las respuestas.
Y seguramente no podamos hacer desaparecer un problema de repente,
Pero sí podemos hacer algo importante:
escucharte, acompañarte y ayudarte a buscar el siguiente paso.
Así que, si alguna vez tienes un problema, una duda, una preocupación, una decisión que tomar, algo que te da vueltas en la cabeza o simplemente necesitas hablar...
Sube a la planta de arriba y llama a nuestra puerta.
A veces, una conversación no soluciona todo.
Pero puede ser el comienzo para que las cosas empiecen a cambiar.
Y recuerda que no hace falta esperar a estar mal para venir a vernos. Nuestra puerta también está abierta para las buenas noticias.
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