¡Buenos días! Hoy os traigo la adaptación de una fábula de Féliz M. Samaniego, y seguro que os suena. El cuento de la lechera Había una vez una niña que vivía con sus padres en una granja. Era una buena chica que ayudaba en las tareas de la casa y se ocupaba de colaborar en el cuidado de los animales. Un día, que las vacas habían dado mucha leche, su madre tenía bastante fiebre y le pidió a la niña que fuera ella quien llevara a vender la leche al mercado. La niña, que era muy servicial y responsable, contestó a su mamá: – Claro, mamita, yo iré para que tú descanses. La buena mujer, viendo que su hija era tan dispuesta, le dio un beso en la mejilla y le prometió que todo el dinero que recaudara sería para ella. ¡Qué contenta se puso! Cogió el cántaro lleno de leche recién ordeñada y salió de la granja tomando el camino más corto hacia el pueblo. Iba a paso ligero y su mente no dejaba de pensar cómo invertiría las monedas que iba a conseguir con la venta de la leche. – ¡Ya sé lo q...